El Dominó es un juego de mesa que se compone de fichas divididas en dos cuadrados, cada uno de los cuales contiene un número de puntos de cero a seis.

El objetivo del juego es deshacerse de las fichas.

El juego completo de fichas de dominó consta normalmente de 28 piezas siendo la ficha más grande la de doble seis.

Las fichas con igual número de puntos en ambos cuadrados se conocen como dobles. Las fichas con uno de los cuadrados sin puntos se llaman blancas.

En su turno cada jugador colocará una de sus piezas con la restricción de que dos piezas sólo pueden colocarse juntas cuando los cuadrados adyacentes sean del mismo valor (ej. el 1 con el 1, el 2 con el 2, etc. hasta el 6).

Si un jugador no puede colocar ninguna ficha en su turno tendrá que pasar el turno al siguiente jugador o tendrá que tomar una ficha de las sobrantes.

La partida continúa hasta que se da alguna de las dos situaciones:

1. Alguno de los jugadores se queda sin fichas por colocar en la mesa. En este caso el jugador gana.

2. En caso de cierre, es decir, cuando a pesar de quedar fichas en juego ninguna pueda colocarse, ganará el jugador o pareja cuyas fichas sumen menos puntos.

Curiosidades del Dominó?

La mención escrita más antigua sobre el dominó está documentada en la República Popular China durante la dinastía Yuan (1232–1298), donde se referían a los "pupai" (juegos de placas o dominós).

Las fichas eran de hueso y llevaban a cada lado un alfiler que sujetaba una lámina de ébano para ocultar al contrario los puntos.

Se cree que fue Marco Polo, el famoso explorador, el responsable de llevar el juego de China a Italia, en el siglo XVIII, a las cortes de Venecia y Nápoles.

Pero el nombre se lo dieron los franceses y curiosamente lo copiaron de una capucha negra por fuera y blanca por dentro que usaban los frailes (dómines), en invierno.

Usando todas las piezas de un solo set de dominó podemos obtener un total de ¡8 billones de combinaciones!

Consejos

Debes deshacerte de las fichas con puntos más altos primero. Soltar las fichas con mayor puntuación te cubrirá en caso de un cierre inesperado de tu oponente.

Intenta quedarte con fichas de distintos valores. Así no tendrás que robar o pasar turno.

Juega con fichas dobles siempre que puedas, de esta forma tu oponente tendrá más difícil acorralarte.